lunes, 24 de marzo de 2014

Día de la Memoria pero...¿Tenemos memoria?

El 24 de marzo de 1976 se rompía nuevamente el orden constitucional en Argentina. Ya se había convertido en costumbre, si los militares y los grupos económicos de poder no estaban de acuerdo con el gobierno (sea este civil o militar) una alzada militar sacaba al gobierno de turno y establecía un gobierno de facto.
Ya el 5 de febrero de 1975, a través del decreto 261 de la presidente Estela Martínez de Perón y refrendado por su gabinete de ministros, se encomendaba al Ejercito la aniquilación de los grupos terroristas que actuaban en la provincia de Tucumán (Texto del decreto 261/75). A partir de esto y ya sin ningún control a partir del golpe, comienza la serie de crímenes más brutales que conoce la historia argentina.

Ahora, este golpe, a diferencia de todos los anteriores no iba a quedar impune.

Tal como lo había prometido en su campaña electoral, el Presidente Raúl R. Alfonsín, a los cinco días de asumir su cargo emite el decreto 158/83 con el que ordena el procesamiento a las juntas militares desde 1976 hasta la guerra de Malvinas. (Texto del decreto 158/83)

El 22 de abril de 1985 comienza el Juicio a la juntas militares en la Cámara Federal luego del juicio llevado a cabo por el Consejo Supremo de las fuerzas Armadas y la apelación correspondiente.

Este tribunal estuvo integrado por Jorge Torlasco, Ricardo Gil Lavedra, León Carlos Arslanián, Jorge Valerga Araoz, Guillermo Ledesma y Andrés J. D'Alessio.

El Fiscal fue Julio César Strassera, el adjunto Luis Gabriel Moreno Ocampo.

A su vez el Presidente Alfonsín crea la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP), presidida por el escritor Ernesto Sábato e integrada por un grupo de destacados ciudadanos y cuya tarea era la investigación y recopilación de datos sobre las violaciones a los derechos humanos perpetrados durante la dictadura militar.

Esta comisión le entregará al Presidente el ya famoso informe NUNCA MÁS el 20 de septiembre de 1984.

De singular relevancia fue el alegato final del Fiscal Strassera, marca un hito en la historia argentina:



El 9 de diciembre de 1985 se dicta sentencia condenando a los máximos responsables de las juntas militares:

Video de las sentencia leído por León Arslanián

De esta manera son condenados los responsables de la dictadura que asoló al país entre 1976 y 1983 a los dos años de la asunción del gobierno civil.

Este juicio marcó un quiebre histórico, por primera vez los militares que ejecutaron un golpe de estado fueron juzgados, sentenciados y condenados.

No sólo fue una novedad en Argentina sino que también marcó una notable diferencia con el resto de las nuevas democracias latinoamericanas que acordaron transiciones sin juicios con los tiranos que las precedieron.

Debido a estos juicios el Presidente Alfonsín se vio amenazado en distintas oportunidades por resabios violentos de las fuerzas armadas que pedían el indulto, cosa a la que no accedió.

En 1990 el Presidente Carlos Menem indultó a todos los condenados para librarse de las presiones de los militares.

Hoy, a pesar de conmemorarse el Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia, este juicio y toda su trascendencia es menospreciado por el gobierno actual que se presenta como el único defensor de los Derechos Humanos, ahora que los culpables del golpe o murieron o no tienen ninguna influencia en los sectores de poder es muy fácil llenarse la boca...

Ernesto Sábato, Informe Final de la CONADEP  ¡NUNCA MÁS!



¿Alguien puede decir que no se había hecho nada por la Verdad y la Justicia?

Ya es hora que dejen de usar a las víctimas para propaganda.


jueves, 20 de marzo de 2014

Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial



Definición de Discriminar según el diccionario de la RAE

(Del lat. discrimināre).

1. tr. Seleccionar excluyendo.

2. tr. Dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc.


El 21 de marzo de cada año se denomina:

Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial
La fecha se instauró rememorando los hechos del 21 de marzo de 1960 en Sharpeville, Sudáfrica, según la resolución 2142 de las Naciones Unidas en 1966.
Sitio de la UN con la información

Suena muy importante el título ¿No?

Ahora... ¿Se hace algo en consecuencia?

No me refiero a las acciones gubernamentales o de entes internacionales...
Digo ¿Hacemos algo nosotros, como individuos?
¿Quién puede decir que nunca tuvo una actitud, expresión o al menos un pensamiento discriminatorio?

¿Cuántos se acuerdan de esta fecha todos los años antes de verla en los diarios o en un informativo por radio o televisión?

¿Generó conciencia en las personas comunes ésta conmemoración?

En mi caso NO, ni siquiera estaba enterado hasta ahora de su existencia.

Tampoco estoy muy seguro de que sea la fecha y los hechos justos para comenzar a hablar de la eliminación de la discriminación racial.

¿Acaso la discriminación étnica nació ese 21 de marzo?

Ni siquiera podemos ubicar el origen con el comercio de esclavos desde el África hacia América, la esclavitud ya existía en la antigüedad y no sólo por diferencias de raza.

Estas son formas de discriminación generalizadas, organizadas, promovidas desde la autoridad sea esta gubernamental o religiosa, o a caso la inquisición no fue discriminatoria, o las cruzadas.

Pienso que la peor forma de discriminación es la individual, la que cada uno de nosotros llevamos dentro. Sería muy difícil que exista una segregación generalizada si no hubiese una tendencia en nosotros por apartar al distinto, cosa que sucede en todas las culturas y desde antes de la historia.

No soy sociólogo ni nada parecido, estas son reflexiones mías que no siguen ningún procedimiento científico ni basadas en estudios, sólo una mirada a los más de cincuenta años de ver el mundo con algo de inteligencia y mucha curiosidad por lo que me rodea, cerca o lejos y como ya he hecho en este blog tengo la costumbre de hacerme preguntas y lanzarlas para ver si son parecidas a las de otras personas.

Cuando empecé a escribir esto me iba a centrar en el proceso histórico de la discriminación pero a medida que voy escribiendo me parece que no tiene sentido, dejo lo escrito porque como dije antes son sólo reflexiones y estaría mal que las trunque, por otro lado casi nunca corrijo lo que escribo, sale como me salió de entrada, escribo lo que siento.

Las diferencias existen, están a la vista pero... ¿Quitando la imagen, hay diferencias?

Sea europeo, asiático, africano, americano, polinesio, etc. todos necesitamos respirar, comer, tomar agua, protegernos del frío o del calor.

Cualquier recién nacido puede ser amamantado y criado por una madre sustituta de cualquier raza.

Si necesitamos sangre o un órgano para un trasplante no importa el color de piel.

Si el médico que salva la vida de tu hijo es de otra raza ¿es menos valiosa la vida que salvó?

El amor entre personas de distinta raza ¿es menos amor?

Cuando admiramos la belleza en las obras de arte o arquitectónicas de otras culturas no marcamos la diferencia de su raza. Yo veo infinidad de elogios de occidentales sobre la porcelana china o las pagodas japonesas, las construcciones egipcias o mayas visitadas por europeos o por orientales.

La música tampoco hace diferencia de raza, da la vuelta al mundo y hace emocionar y extasiar sin saber siquiera su origen.

Me pueden decir "Sí, pero hay diferencias culturales" 

¿Acaso no hay diferencias culturales dentro de una misma etnia?

Creo que todo pasa por el ancestral temor a lo desconocido, vemos algo nuevo, distinto y ya desconfiamos y lo queremos dominar.

Y... ¿Si en lugar de mirar el color de la piel, la forma de sus ojos, el idioma que usa o la fe que profesa o deja de profesar no detenemos en quien es?

¿Si nos preguntamos cómo piensa?

¿Cuales son sus intereses?

¿Qué lo emociona?

¿Qué lo entristece y qué lo alegra?

¿Está enamorado de alguien?

¿Cuáles son sus valores? ¿Cuáles sus miedos?

Si contestamos todas estas preguntas posiblemente descubramos que no hay tantas diferencias, que no son otra cosa que otro ser humano.

No hay en toda la tierra dos personas iguales, simplemente hay algunas más distintas que otras y todas valen lo mismo.

La eliminación de la discriminación debe ser un hecho personal, eliminemos al racista que tenemos dentro y así podremos luchar contra la segregación organizada.

No se si esto puede ser un aporte valioso para esta lucha, lo que puedo decir es que mientras lo escribo siento ese nudo en el estómago que me hace saber que digo lo que siento...


La imagen es tomada de Internet.




sábado, 8 de marzo de 2014

Mujeres que corren con los lobos

Mirando aquí y allá me encontré con este video...
Ya conocía en parte la poesía pero compaginada con el video y la música me pareció estupenda...
La primera estrofa parece escrita para mí, aunque suene presumido todo el que conozca mi casa y sus árboles sabe porque...




La doctora Clarissa Pinkola Estés es una psicoanalista junguiana internacionalmente
reconocida como especialista, poeta, contadora y guardiana de antiguos
cuentos de la tradición latinoamericana.
Se doctoró en Estudios Interculturales y Psicología Clínica, y desde hace 23 años
se dedica a la enseñanza y a la práctica privada de la psicología. Ha sido directora
ejecutiva del C. G. Jung Center for Education and Research.
Por sus escritos y su activismo, ha sido distinguida con numerosos galardones.
La doctora Estés empezó a escribir este libro en 1971 y le ha dedicado más de
veinte años.
Mujeres que corren con los lobos ha sido traducido a 18 idiomas y ha recibido el
Premio de Honor Abby y el premio Gradiva de la National Association for the Advancement
of Psychoanalysis.

lunes, 10 de febrero de 2014


La Editorial Falsaria, en su breve tiempo de vida, ha puesto más de 10 títulos en el mercado dando a conocer, en general, primeras obras de autores de gran talento.
A mediado de diciembre de 2013 sale a la luz Después de la tormenta, del joven escritor malagueño David Bailón siendo aceptada por la crítica y el público en general.
En este sentido, Bailón interpela al lector a través de una pregunta: ¿Qué ocurriría si, en uno de esos mundos posibles, se nos plantease otro resultado distinto al conflicto bélico más importante que asoló España durante la primera mitad del siglo XX? Responder ese interrogante, con la mayor naturalidad y muy buen resultado, es lo que intenta develar Después de la tormenta.
En un tiempo indeterminado tras la contienda, son los republicanos quienes ganaron la guerra y quienes imponen sus normas. Y David Bailón presenta esta nueva realidad de una forma coherente y bien construida y dejando que sea la propia historia la que fluya.
La acción, que transcurre en una pequeña población andaluza, está cargada de la atmósfera, las maneras y los personajes que conducirán al lector por el ambiente de la época.


-------------------------------------------------------------------------

 LogoFirma
Agustín Ochoa
Dpto. Edición

Demasiadas preguntas...

Esta entrada es, o va a ser, atípica para este blog. En lo posible intento escribir sobre cosas o momentos amenos o hechos que me parece vale la pena destacar pero hoy no, en estos días me están dando vuelta por la cabeza una serie de preguntas que por ahora son sólo eso preguntas, no les encuentro respuestas y eso no me gusta, como buen curioso no me conformo con las preguntas... Quiero las respuestas o, al menos, una aproximación a ellas.

Tal vez por esa razón nunca me hago preguntas muy importantes, nada de ¿cual es el objeto de la vida? o ¿para qué estamos sobre la tierra?

Ninguna pregunta sobre temas trascendentales. Por otra parte a esas enseguida les encuentro las respuestas, como todo ser vivo "nacen, crecen, se reproducen y mueren".

¿Qué cuales son las preguntas que merecen tanto preámbulo?... Bueno, larguemos...

¿Qué motivo lleva a una nación, a una sociedad, un pueblo a vivir siempre fuera de la ley, a no respetar reglas, a aceptar la corrupción como algo normal?

¿Por qué si una sociedad está formada por individuos que tomados de a uno son gente de bien, al menos en su mayoría, cuando los juntamos el resultado es un colectivo que no respeta normas?

¿Qué lleva a una persona a convivir con la inmoralidad y la injusticia y tomar esto como normal?

¿Por qué gente que se levanta todos los días, va a su trabajo, lo realiza lo mejor que sabe y puede, paga sus deudas y los impuestos, cuando ve que otro infringe la ley sin ningún empacho lo acepta?

¿Es esto igual en todos los países o a mi me tocó vivir en una excepción?

Casi todas las personas de mi entorno son buena gente, no roban, no matan, tienen su trabajo, educan a sus hijos pero... llegan a una esquina donde un tipo de unos veinte años, sin problemas físicos, nada que les impida trabajar, con un balde de agua sucia y el clásico "cepillito" les pide plata para ensuciar el parabrisas del auto. A un costado de los baldes de agua sucia podemos ver las botellas de cerveza o vino o cualquier otra bebida, el susodicho viene con el cigarrillo en la mano, zapatillas de marca y el verso de que es para los hijos que tienen hambre. Evidente la mentira pero la persona honesta que va en el auto busca el dinero y se lo da... "Pobre gente, pasan necesidades..." Se excusan.

¿Qué lleva a estas personas honestas a claudicar ante la intimidación de estos personajes que es vox populi que están organizados en grupos cuasi delictivos cuando no delictivos?

Lo mismo con los organizadores de estacionamiento en lugares en los que hay que pagarle a la municipalidad para estacionar el auto aparecen estos tipos a exigir les pagues para "cuidar" el auto ¿Cuidarlo de quien, si los que están en la calle son ellos?

Cuando un grupo se le ocurre hacer algún reclamo ¿Qué hace? Corta una avenida, una ruta o hasta una autopista. El ciudadano decente se encuentra encerrado en uno de estos cortes y ¿Qué hace? Espera, más o menos ofuscado, podrá protestar a los gritos, tocar bocina pero lo acepta...

Tal vez el motivo del reclamo sea justo pero ¿Dónde va a parar la legitimidad de un reclamo cuando el método está en contra de la ley? Peor aun ¿Es legítimo un reclamo cuando la protesta afecta el derecho de otras personas? Dejemos de lado el respeto a las leyes ¿Y el respeto al prójimo?

¿Es honesta una sociedad que se rige con códigos carcelarios?

¿No nos convertimos en cómplices al dejar actuar a un delincuente y no denunciarlo?

Pero claro si abrís la boca sos un "buchón", un alcahuete, esos son téminos que se usan dentro del ambiente criminal, no en la vida diaria de las personas. Sin embargo ya desde la escuela esos son códigos que rigen a la sociedad, "no vayas a contar lo que viste hacer mal a otro porque sos un alcahuete". El chico que se le ocurre abrir la boca ante los maestros en contra de algún condiscípulo que hizo una travesura, por inocente que sea seguro que después la pasa mal l resto de su vida escolar y así se va trasladando toda la vida en sociedad, vemos actuar mal a otro pero debemos callar.

¿Es así cómo debe comportarse una sociedad?

¿Lo correcto no sería intentar corregir al que se equivoca?

No, en lugar de eso nos habituamos a lo malo y de tanto aceptarlo pasa a ser "normal" y de esa manera hasta al fin deja de estar mal, por usos y costumbre.

Ya es normal cruzar con el semáforo en rojo, es normal estacionar a doble fila, son normales los escapes de las motos que aturden las 24 horas, son normales los vendedores sin permiso ocupando las veredas, son normales las faltas de respeto a los maestros, es normal ver a adolescentes borrachos por la bebida que le venden a cualquier hora en lugares que ni siquiera están habilitados para la venta de alcohol.

Todo esto pasa delante de todos y ninguno hacemos nada, ya cuando escuchamos que han robado a alguien la frase que se escucha es "al menos no lo mataron..."

Y todo esto sin meterme con la corrupción en el gobierno de turno, dejo, al menos hoy, de lado a los funcionarios. Me refiero sólo al hombre común...

Demasiadas preguntas y entre todas me llevan a una última que es la que más me preocupa y a la que menos respuesta le encuentro... O tal vez no quiera encontrar...

¿A dónde va a esta sociedad?

martes, 21 de enero de 2014

Una Vida Atormentada. Edgar Allan Poe


El 19 de enero se cumplió un aniversario del nacimiento de Edgar Allan Poe y se me pasó.

Considero a Poe un verdadero genio, no sólo los cuentos, sus poemas son geniales y como todo genio tuvo una vida difícil.

Buscando información para escribir algo encontré este video que me pareció un justo homenaje:






Para los que nos gusta leer:

Annabel Lee

Hace de esto ya muchos, muchos años,
cuando en un reino junto al mar viví,
vivía allí una virgen que os evoco
               por el nombre de Annabel Lee;
y era su único sueño verse siempre
por mí adorada y adorarme a mí.

Niños éramos ambos, en el reino
junto al mar; nos quisimos allí
con amor que era amor de los amores,
                 yo con mi Annabel Lee;
con amor que los ángeles del cielo
envidiaban a ella cuanto a mí.

Y por eso, hace mucho, en aquel reino,
en el reino ante el mar, ¡triste de mí!,
desde una nube sopló un viento, helando
para siempre a mi hermosa Annabel Lee
Y parientes ilustres la llevaron
                    lejos, lejos de mí;
en el reino ante el mar se la llevaron
hasta una tumba a sepultarla allí.

¡Oh sí! -no tan felices los arcángeles-,
llegaron a envidiarnos, a ella, a mí.
Y no más que por eso -todos, todos
en el reino, ante el mar, sábenlo así-,
sopló viento nocturno, de una nube,
robándome por siempre a Annabel Lee.

Mas, vence nuestro amor; vence al de muchos,
más grandes que ella fue, que nunca fui;
y ni próceres ángeles del cielo
ni demonios que el mar prospere en sí,
separarán jamás mi alma del alma
                        de la radiante Annabel Lee.

Pues la luna ascendente, dulcemente,
tráeme sueños de Annabel Lee;
como estrellas tranquilas las pupilas
me sonríen de Annabel Lee;
y reposo, en la noche embellecida,
con mi siempre querida, con mi vida;
con mi esposa radiante Annabel Lee
en la tumba, ante el mar, Annabel Lee.


Espero valga como homenaje...

miércoles, 15 de enero de 2014

Sorpresa al llegar...

Llego tarde, sin ganas de cocinar, compré algo hecho. La casa está a oscuras, en silencio...
Pero...
Ella está ahí... No la veo... No la oigo... La presiento...
Conozco su perfume... Siento su olor...

Sonriendo camino despacio a la cocina... La cena será en otro momento, por ahora a la heladera.

Sigo a oscuras y en silencio hasta el dormitorio, lentamente dejo mi ropa y voy a ducharme. Me tomo mi tiempo, como si estuviera solo y sin nada que hacer...

Apago la luz antes de salir del baño, no quiero iluminar el cuarto. Voy hacia la cama y al llegar al costado me arrepiento y retrocedo a los pies.

De un tirón saco las sábanas y mi boca atrapa un pie, el otro lo sostengo en mi mano.

Con mi lengua cuento los dedos... tres... cinco... diez... Ya siento sus suspiros.

Con los primeros temblores comienzo a subir, primero hasta una rodilla... la otra...

Al llegar a su boca atrapo en la mía los gemidos de un nuevo orgasmo, se vienen sucediendo desde que las piernas dejaron de ser piernas en el recorrido ascendente de mis labios y mi lengua...

Ya en su interior siento el comienzo del que va a ser el punto álgido del placer, lo marcan los gemidos, la contracción que me aprieta y me sostiene dentro de su cuerpo y al llegar, la flexión de su espalda. Sacude la cabeza impidiéndome comer sus gritos de placer...

Al borde de mi propio clímax me dejo caer a un costado... Su respiración empieza a normalizarse...

Espero su respuesta...